martes, 31 de mayo de 2016

Sucede.

Mientras sucedes, me sentaré bajo el árbol más grande que encuentre y apreciaré el sabor del viento,
mientras coloreo montañas con mis pestañas, saltaré sobre los charcos de la lluvia de un día pasado, 
y mi cabello se agitará como sabiendo que llegarás con tus pasitos de niño gigante.

Mientras sucedes, voy a dar rienda suelta a las letras aprisionadas en cada papel muerto, 
y las lanzaré al mar soñando que el tiempo las hará llegar algún día a su renacimiento,
coleccionaré hojas secas en lugar de pisarlas y las nombraré con cada letra lejana de tu nombre,
mientras se crean nuevas historias entre mañanas y pasados que se abrazan.
Mientras sucedes, iré huyendo de aquellos lugares en los que no andabas pintando tus risas,
me iré alejando de lo que te aleja, ¡ah! ¡ese tu nombre!

Mientras sucedes, 
iré sucediendo,
iré inventándote.




miércoles, 25 de mayo de 2016

Lloviendo sobre mojado.

Doliendo en olvidos de olvidos,
doliendo en canciones que nos hicieron existir.
Lloviendo sobre versos de Silvio,
en los que te me has quedado adherido.





Hoy he vuelto a recordarte, querido Nada, y si vieras cómo se me ha nublado el alma.
Ya no cuento los instantes que voy perdiendo sin poder besarte, con decirte que ya ni los doy por perdidos. Sólo pasan. Como pasaste tú. Y siguen de largo, como tú.
Que no te niego y se me parte el alma, cada vez que huelo los sueños olvidados en aquellos parques
en los que nunca cumplimos nuestras citas, y lo que es más triste, ya no los reconozco por sus nombres, si no por el de nuestros tantos olvidos.

Hoy, querido Nada, te has dibujado en los ojos de la gente que me han visto pasar sin ti por aquellos andenes que recorríamos tomados de las risas, y he sonreído con la tristeza de quien hizo muy mal el trabajo de resignarse a olvidar.

Verás, estoy viendo a alguien, y es muy jodido porque ambos nos pretendemos salvados en nuestros propios escombros. Que estás tú, sin estar. Y está ella, estando.
Ya sabes, muy jodido.
Él sabe, y te sabe.
Yo la sé a ella, también.
Y bueno, muy jodido.


Tenemos miedos.
Y pasados.


Cuenta cuentos.


Contigo es llover, 
en lugar de llorar.

Es sonreír con la tristeza de las palabras no dichas,
de las promesas perdidas en otro pecho.

Contigo es estremecerse,
en lugar de sentir.

Es reír con el alma,
y no con el simple instinto.

Llorar, puedes con cualquiera.
Reír, puedes con cualquiera.

Pero llover,
y ser primavera
solo en tu risa.
Muchas noches me acostaba con la absoluta certeza de ser un fiel malestar para mis días. Ya no creía en los llamados ''días amargos'', más bien comenzaba a considerar que yo era la difícil de pasarle a los días. De pasarle al tiempo.

La frigidez del tiempo dejó atrás todas las palabras,  incluso las no dichas. Hubo tanto que desaprender,  sin embargo la vida se mostró dem...