domingo, 23 de septiembre de 2018

P i

He de perdonarte ahora
aunque en esencia no me leas
en algún espacio me sientes
y has de saber que no te juzgo

Que en vida tu existencia
nunca halló el valor
que realmente tuvo
aún así te perdono

Si en tu perspectiva
y en tu corazón
nada fue sincero
solo algo aprendí:

Cada ser ve lo invisible
en proporción a la claridad
y a la pureza de su corazón

Tal vez tu partida
ha sido la forma
en como el universo
quiso comunicarlo

Solo él lo sabe
y sabrá cuanto
has dolido,
cuanto hieres
(aún sin palpitar)

Pero te perdono,
y sé que tú también
me has de perdonar,
querer olvidar (te)
no es traicionar la pena.

jueves, 20 de septiembre de 2018

III

Solo pido un abrazo
inagotable de paciencia
olvidar
queriéndome

Regresar
de haberme perdido
reaprender a reírme
y abandonarlo todo antes

Salir indemne de lo imposible
y hacerme dueña tentativamente
de mis soledades

Seguir siendo valiente y feliz
porque es lo que mejor me cura
porque me perpetuo en lo afable
y siento mucho con lo poco.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

I

Qué sabrá la distancia de kilómetros
si cualquier camino que elija la cobardía
conducirá a la infelicidad.

Qué procede al desconocerte
tras haberte conocido antes
y entender que dudar tanto
es otra forma de morir.

En mi disculpas entiendo
que los mejores te quiero
los he dicho después
de haber(nos) huido

Y entonces entiendo
porque la lluvia es para mí
un lenguaje de personas
que ya no están.


lunes, 28 de mayo de 2018

''De una guerra que unió
A una paz que dividió.''

(H. de la Calle)

Oh, gloria marcesible,
sigues buscando un júbilo mortal,

conservas una piel sin memoria,
mantienes una bandera pisoteada
y adolorida por cada herida en su color.

Jamás se ha puesto el sol
sobre un país que se avergüenza de sí mismo,
mucho menos en las víctimas que no creen en su pasado,
cuando el miedo crece recóndito,
incomunicado y silenciado.

Se habla de un país educado para olvidar,
un país que hace muchos años es el mío,
el nuestro,
pero que nos hemos dado el gusto de regalar,

por eso y más
duele.

miércoles, 9 de mayo de 2018

<< ¿Ha sido divertido? Me equivocaría otra vez >>

''¿Por qué intentamos avanzar mirando de reojo lo que pudo ser?''

Jugamos a que nuestros egos sabían de decisiones, 
a llamar destino a la falta de valor,
jugamos a confundir designio
como el peor de nuestros errores. 

Jugamos a ser los dueños de la próxima tormenta, 
a ser prisas de otros ombligos pasajeros,
a dormir con las excusas
para quitarle sentido a nuestros amaneceres.

Jugamos a hacernos los domesticados, 
porque nos iluminaba la sonrisa jugar con fuego,
dos almas transeúntes,
llegamos a reír esperando saber 
qué diría el tiempo.

Jugamos a manchar el olvido
con besos de sal,
y obstruir un no sostenido
como fin del juego. 




Y se gestó un ''te quiero'' como preámbulo de un improbable
y los dos,
hasta quedar sin voz,
lo gritamos.


''- ¿De dónde eres?
 - De sus memorias.''

2 9



Un te quiero posando como primera desnudez
habitando en lo endeble de cierto (des)encuentro,
cuatro pupilas que no saben de quedarse
pero se llaman a una huida juntas
(sin boletos de regreso)

El mar sigue sin saber que las prisas existen
pero entre aquel par de prisas asociadas
hay sin reservas dos soledades
que se deshacen el desamor

y gimen en silencio
mareas de besos.




martes, 9 de enero de 2018

Estabas muy lejos de la memoria y de todas maneras quise escribirte.

Y pienso en ese día cuando la distancia se convierta en destino y lo acumulado se vuelva desenfreno.

La frigidez del tiempo dejó atrás todas las palabras,  incluso las no dichas. Hubo tanto que desaprender,  sin embargo la vida se mostró dem...