Después de ti, ha quedado un camino de cardenales sobre las cordilleras de mis memorias,
tan altas como suicidas, tan firmes como derrumbes.
Después de ti, ha quedado el leve sonsonete de mis mañanas con el sabor de tu risa en mi boca, con efectos secundarios de huidas inertes a otros alientos sin sabor y sin tacto.
Después de ti, me he quedado sin poder distinguir entre lo feliz que fui siendo muerte a tu lado, y en lo feliz que sería siendo vida en la muerte de tus abrazos.
Que después de ti, no hay más que moribundos cadáveres de reminiscencias reescribiéndote en cada página que saltan,
y la verdad es, que en lugar de sucumbir, se han ido de poetas tanto como lo han demandado tus ausencias.
viernes, 27 de marzo de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La frigidez del tiempo dejó atrás todas las palabras, incluso las no dichas. Hubo tanto que desaprender, sin embargo la vida se mostró dem...
-
''Para llegarte al corazón, primero tendrías que tener uno.'' Acto seguido, dejó conmigo un trocito de su corazón, y un troc...
-
Se supone que debería ser fácil escribirle a mis malos pasos pero es que incluso gateando llevo a rastras las (des)ganas y no tengo la men...
-
“Cómo gasto papeles recordándote, cómo me haces hablar en el silencio, cómo no te me quitas de las ganas.” — Silvio Rodríguez...
No hay comentarios:
Publicar un comentario