jueves, 2 de abril de 2015

De buscar y otros vértigos.

Te busco donde se encuentra la libertad con sus grilletes,
donde mi voz se desvanece por el peso de su vacío.
Te busco con la fuerza de mil susurros,
con imposibilidad y frustrada ilusión.

Te busco, por no hallarme, por reinventarme,
por dejar trocitos de mis huidas en el camino,
para que otros se harten de restaurar mi estirpe,
de buscar lo que ya se ha perdido en tu risa.

Te busco, porque a eso le llamo vida,
porque a ti te llamo respirar,
porque en ti si sé lo que es habitar,
sin irse, sin huirte.

Te busco, y te buscaré siempre,
hasta que tu rumbo lea mis caminos,
hasta que mis letras vuelvan a tus pupilas,
hasta que mi contrariada libertad,
pueda volver a abrazar tus jaulas.

Esas, las de risas abiertas,
las de silencios enamoradizos,
las de ti, siempre inimitable
y espontáneamente indecible.


1 comentario:

  1. Es precioso.
    Ojalá pudiésemos siempre tener la certeza de que buscar es encontrar.

    Me quedo por aquí :)

    Te sigo leyendo

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