domingo, 9 de agosto de 2015

Narcosis.

Volver a pasar por viejas calles que nos conocieron
con gente que me ve sin mí por ir sin ti.
Volver a saber por terceros que nos conocieron,
que realmente vas sin ti desde mí.
Resulta que me traje tu caja de risas entre mi orgullo,
y lo olvidé en la indiferencia de aquel aeropuerto.
Hoy me paseo por calles ajenas a lo que fuimos,
lejanas a nuestras huidas con golosinas,
y aún así es el mismo cielo en el que te veo,
pero ya no eres tú.

He recibido de tu boca un saludo que aunque viniese de ti,
ya no tenía nada de ti,
y entonces pienso que tal vez,
uno se convierte en el tiempo que una vez perdió.

Que alguna vez (me) perdiste tanto el tiempo,
que esa corriente de pérdida te arrastró a ti,
y ya no he podido alcanzarte.

Dijiste ''no'' y tardé dos años en traducirlo a un adiós,
dijiste ''he cambiado''
y tardaré toda una vida para aceptarlo.

Nadie nace preparado para vivir mil muertes en un jamás tan eterno
como tú,
el que ya no eres.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

La frigidez del tiempo dejó atrás todas las palabras,  incluso las no dichas. Hubo tanto que desaprender,  sin embargo la vida se mostró dem...